En la cárcel de Montreal tuvieron que enviar a su casa a un pandillero de 205 kilos porque no cabía en las sillas y su cuerpo sobresalía de la cama
Esta vez, la gordura le jugó a favor. Es que un preso demasiado obeso fue liberado por las autoridades de la cárcel de Montreal
“Big Mike“, un pandillero que pesa 205 kilos, fue arrestado en septiembre del 2006 y condenado a cinco años. Pero apenas si llegó a dos años de reclusión.
Las autoridades explicaron que debido al volumen de su cuerpo, no había silla que pudiera servirle en la prisión.
Según versiones, otras dos instituciones carcelarias habían rechazado al recluso por sus características.
“Voy a tener una buena cama y una silla en la que me pueda sentar”, se alegró Michel Lapointe, conocido popularmente como Big Mike. “Quiero una vida normal”, aseguró.
“Hice algunas estupideces y pagué por ellas”, aseguró el hombre, de 37 años.
Liberan a un preso porque era obeso y no entraba en su celda


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